Inicio Juventud y Lucha EL MOVIMIENTO DEL 18 DE OCTUBRE ES UN LEVANTAMIENTO SOCIAL HISTÓRICO. AHORA...

EL MOVIMIENTO DEL 18 DE OCTUBRE ES UN LEVANTAMIENTO SOCIAL HISTÓRICO. AHORA HAY QUE DESARROLLAR EL PODER POPULAR DE LOS CABILDOS Y ASAMBLEAS

232
0
Compartir

por Patricio Guzmán S.

Socialismo Revolucionario, CIT en Chile.

Estamos ante una crisis combinada del régimen político de la Constitución del 80 y del modelo de capitalismo neoliberal que está Constitución blinda. La irrupción masiva de la protesta popular, que ha sido mantenida sobretodo por la valentía de la juventud precarizada de la clase trabajadora han quebrado el supuesto oasis de tranquilidad en una América Latina turbulenta, según la poco afortunada frase de Sebastian Piñera hace solo cinco semanas.

El Movimiento del 18 de octubre es un levantamiento social  sin parangón en Chile. Ha mantenido el pulso de la movilización por tres semanas, y desde ya ha ocasionado un fuerte impacto al capital financiero que ha visto acumular cuantiosas pérdiadas en los mercados financieros. El levantamiento generalizado, y el heroismo de la juventud especialmente, consiguieron derrotar la salida militar, un verdadero auto golpe que intentó Piñera junto con declarar la guerra al pueblo.

El precio que se ha pagado por la represón ha sido alto, centenares de jóvenes que han pérdido ojos, asesinatos, violaciones, vejamenes sexuales y abusos de la policía. Hay responsables directos, y estan los responsables que han dado las ordenes para la sistemática violación a los Derechos Humanos. El primero de ellos es Sebastian Piñera.

FUERA PIÑERA

El pueblo movilizado exige que se vaya Piñera. Los aparatos políticos que buscan reencauzar la protesta hacia los canales de las instituciones del régimen en crisis, tratan de olvidar esta exigencia. Pero tamaña violación a los Derechos Humanos, el sacar a las Fuerzas Armadas a la calle y ponerla al control de la situación, no puede quedar impune. Es necesario exigir juicio y castigo a los responsables.

Lo que se ha abierto en el país con la maravillosa irrupción de descontento social es un periodo histórico revolucionario, que apunta inicialmente a la democratización radical del regimen descompuesto, administrado por tres decadas fundamentalmente por gobiernos de la Concertación PPD – PS- DC; al que sumaron durante el gobierno de la Nueva Mayoría, al PC. Todos ellos desprestigiados hoy. La gente no los ve distintos a la derecha por sus practicas de corrupción política y defensa del capitalismo neoliberal, como es el caso de las AFP.

El papel que juega Unidad Social como frente unido de las principales organizaciones sindicales, organizaciones sociales, estudiantiles, y del movimiento  y plataformas sociales como NO + AFP, Chile Mejor sin TLC, o en defensa del agua y la naturaleza como MODATIMA y MAT, es muy importante. Como todo gran frente unido es heterogeneo y hay aproximaciones distintas, con todo su fortalecimiento ha sido una de las grandes conquistas de la rebelión popular.

Para que el movimiento triunfe, no basta la moviliación callejera. Necesitamos que la clase trabajadora y sus organizaciones asuman un papel decisivo y paralicen la economía. Ese es el sentido del llamado a la Huelga General. Sin embargo, en Chile no hay tradición de Huelga General convocada y votada masivamente en las empresas. En el pasado los sucesivos paros nacionales convocados por la CUT, no pasaban mucho más de una paralización del sector público y una modesta concentración. La debilidad sindical, la falta de convicción de sectores de la burocracia sindical y la necesidad de los trabajadores de evitar el despido hacen dificil esta Huelga General.

Lo que hay en nuestro país como Huelga General es más bien el paro y protesta nacional, desde la lucha contra la dictadura cívico militar de Pinochet, es la imposición de la paralización nacional desde las calles, la interrupción del transporte, la generalizada protesta nacional que impone la Huelga.

 

Fortalecer la organización territorial

Junto con llamar a la Huelga General para el 12 de noviembre, el bloque sindical de Unidad Social se constituyó como comité de huelga y manifestó su voluntad de preparar la paralización laboral efectiva. Sin embargo, quedaron fuera de la composición de ese bloque que debería garantizar la victoria de la Huelga; las organizaciones que deben garantizar desde los territorios el Paro Nacional y la Protesta social. Esto no es menor, no habla simplemente de las limitaciones a la toma de decisiones democraticas en Unidad Social, sino de un cierto desconocimiento que en este levantamiento social generalizado sin dirección, hay un tejido social tupido desde el comienzo conformado por las decenas de miles de pequeñas organizaciones sociales, territoriales y políticas anti sistemicas que cubren el territorio, sin esas organizaciones no hay verdadera Unidad Social.

Se han generalizado los Cabildos y Asambleas Populares por todas partes. En todos ellos la gente demanda la Asamblea Constituyente para una Nueva Constitución, también que se vaya Piñera, el juicio y castigo de los crimenes de la represión y la satisfacción de las demandas sociales. Se trata de un gran paso adelante que muestra el estado de deliberación en la sociedad. Esas organizaciones desde los territorios comunales deberian estar en la base de una Asamblea Constituyente autoconvocada, es decir revolucionaria porque no se supedita a las instituciones del regimen enfermo.

La primera tarea urgente es la coordinación de los Cabildos, Asambleas y comites de lucha existentes. No queremos como pueblo volver a poner los sacrificios y los muertos para que otros negocien en lugar nuestro, queremos nuestro propio Poder Popular.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here