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A ORGANIZAR LA RESISTENCIA POPULAR

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EL PORTEÑO

por José Miguel Bonilla

Hablándole a una pared, al decir de Izkia Siches, revela el cambio de giro en sus palabras, contrastando con lo emitido  días atrás al manifestar  que Piñera estaba  preocupado de los números y por buen camino. El derechista médico Enrique Paris, némesis de Izkia Siches, sale al paso de la conductora del Colegio Médico, argumentando que dicha profesional no representa a todos los médicos, fungiendo así de vocero y orejero del gobierno elaborando  teorías conspirativas y  endosando las culpas a un enemigo imaginario que no habiendo derrocado la Dictadura en la gesta del 18/10 ahora querría hacerlo a través de la pandemia. Sus palabras irresponsables son una bofetada contra la dignidad del pueblo. Las palabras del Dr. Paris apuntan, desde luego, a desbancar a la presidenta del gremio antes de la renovación de las directivas del Colegio de la orden, comicio que se desarrollará en Agosto próximo. Pero ese es el comidillo galénico. Vamos a otro aspecto de la tragedia.

 Piñera ha liberado el Kraken. Al enterarnos que en el bimestre Marzo –Abril hay alrededor de 4200 fallecidos, según datos aportados por la periodista Alejandra Matus, es legítimo preguntarnos si acaso muchos de los fallecidos, que han aumentado un 8% en relación al año pasado podrían haber sido por o como consecuencia del  COVID. Este dato oscuro quedará en el limbo. Como muchas otras cosas que se practican en este país, el secretismo es parte de la conducta zigzagueante de esta dictadura. El manejo de datos acotados, la incapacidad de reaccionar a tiempo con las cuarentenas, el control en las aduanas sanitarias en los aeropuertos al inicio del desastre, la carencia de elementos de protección personal en muchos sectores de salud y otros factores como lo que señala respecto a los fallecidos conforman la arista sanitaria.

El brusco aumento de los casos de los últimos 3 días, nos señala lo equivocado de la conducción de la pandemia, fenómeno que está muy lejos de ceder con un hipotético aplanamiento de la curva.  Pero como en todo fenómeno que involucra a gran parte de la población, sean estos guerras, devastaciones, pandemias, etc, la arista política, económica y comunicacional  son parte del manejo retorcido de los gobiernos neoliberales. La arista económica es quizá la más brutal al tener la clase trabajadora que pagar el costo por el manejo criminal del gobierno, ahora devenido en Dictadura cívico militar, con una política comunicacional errática que un día llama a la cuarentena sin protección laboral y al otro día amanece con apertura de malls, cafés e invasión de caravanas de autos que invaden el litoral.

Ya sabemos que la cesantía afectará  a más de un millón de trabajadores alcanzando ya dos dígitos. En particular nuestra Región , Valparaíso, donde desde hace mucho tiempo , antes del estallido, suponemos que las estadísticas oficiales que nos hablan de un dígito, no corresponde a la verdad. Y más aún  en nuestra ciudad, donde lo informal campea en cada rincón. El ingreso familiar de emergencia que se entregará mensual y en forma decreciente sólo es una medida póstuma, una migaja, una bofetada al bolsillo.  Ya una parte de la clase trabajadora comienza a padecer de hambre.

La clase política como siempre ha capitulado al aprobar bajo presión el ingreso familiar de emergencia. Por doquier surgen ollas comunes, canastas familiares,  iniciativas nacidas desde la propia comunidad. Miles de pequeñas y medianas empresas han cerrado o están a punto de colapsar. Varios bancos miserables como Bice, Consorcio, Bci, Itau y otros han postulado a fondos raquíticos para financiar a escasas empresas que acuden por préstamos para paliar las deudas y que  naufragan en el mar de la burocracia.

La intencionalidad política es evidente y esto también se expresa en un pequeño detalle, del cual no se ha hablado mucho y es la mantención de cuarentena parcelada de algunas comunas como Santiago Centro y sector norte de Nuñoa, medida que se supone orientada a controlar los focos de resistencia popular de plazas Nuñoa y Dignidad.  Por su parte, Carabineros se demuestra incapaz de manejar los delitos que ocurren incluso en toque de queda, ocupándose en acosar y amedrentar a las comunidades como ocurre en Valparaíso con el sector de calle Cumming, donde organizaciones populares realizan trabajo comunitario y resisten a diario  la represión. Esto, en parte retrata de cuerpo entero una de las Dictaduras político-militares del Cono Sur más serviles a los dictados del Imperialismo junto a la de Bolsonaro. 

  Por otro lado, los toques de queda, medida dentro del estado de excepción, solo ha servido como método de manejo de la población y ha demostrado no tener impacto alguno sobre la pandemia. Ahora último se ha comunicado un decreto que pone a los órganos de Administración del Estado, Municipalidades, bajo tutela militar. Esto una abierta provocación de la Dictadura y una brutal injerencia del cuarto poder sobre los trabajadores. Piñera demuestra con esto, una vez más, su absoluta lealtad con la casta militar, y su incapacidad de gobernar, dejando el ejecutivo en piloto automático.  

Expuesto estos antecedentes, el pueblo debe redoblar sus esfuerzos por reconstruirse tomando la senda del 18/10, el pueblo debe rearticularse recuperando las demandas democráticas del período que estaban antes del estallido. Los factores objetivos están, y desde hace más de cuatro décadas.  falta el factor subjetivo, que las masas requieren  un instrumento de conducción. Los cordones territoriales son un ejemplo de reestructuración del tejido social, un fenómeno embrionario no visto desde la primera Dictadura militar de Pinochet pero que si no converge con otros sectores en resistencia no lograra construir el instrumento, la vanguardia revolucionaria. Estamos ante una derrota más , esta vez, por motivo puntual, lo que no nos debe hacer retroceder nunca más. Vamos directo al despeñadero y solo el pueblo puede protegerse del régimen. La suerte está echada. Hemos cruzado el Rubicón.

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