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El navío del régimen naufraga

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por Patricio Guzmán S.

Vivimos «tiempos interesantes», el Partido del Orden en las cuerdas se reagrupa tratando de reeditar la política de los consensos de las primeras décadas de la transición que permitió el cogobierno de facto entre la derecha pinochetista y la Concertación, garantizando la gobernabilidad, la estabilidad del régimen y la profundización del capitalismo neoliberal salvaje convirtiendo a Chile en un país con gran crecimiento económico que incluso fue aceptado en el club exclusivo de los países capitalistas ricos de «Occidente», la OCDE. Pero todo ello basado en un modelo económico depredador del ser humano y la naturaleza, con una concentración de la riqueza creciente, con salarios bajos, pensiones miserables y excluyente de las mayorías sobre endeudadas.

El empresariado y la casta política tradicional quieren evitar la caída de Sebastián Piñera, llaman la atención todos los que desde las fuerzas «nuevas» como el Frente Amplio y el PRO de Marcos Enríquez Ominami se apresuran a ofrecer sus servicios aterrados por la descomposición y corren a echar un salvavidas al pato cojo en La Moneda para evitar el desfonde del conjunto de las instituciones junto al gobierno.

El Tercer Retiro

La falta de sensibilidad mínima de la derecha en el gobierno, siquiera para evitar un nuevo levantamiento social, sus bonos de ayudas mezquinas y con letra chica, solo nos ha dejado el retiro de nuestros propios fondos previsionales para pasar la catástrofe económica en la que nos encontramos, con una cesantía real de 30% o 40%. Un renovado movimiento de protesta social y el llamado a la Huelga General encabezada por la Unión Portuaria cambio en días la situación frente al tercer retiro. La diputada Pamela Jiles es ampliamente popular por impulsar en el Congreso las leyes de estos retiros. El movimiento social y la amplia mayoría parlamentaria, presionada por la cercanía de nuevas elecciones ha conseguido doblarle la mano a la tozuda oposición del gobierno, que tuvo un fracaso político mayor cuando perdió el respaldo del TC con cuyo fallo esperaba que se declarara inconstitucional la ley de tercer retiro.

El Gran Timonel resultó un conductor fallido. Amenaza con echar a pique el navío impulsado a encallar por la protesta social que él mismo provoca. La llegada de la pandemia de coronavirus a Chile le dio un respiro, le permitió dictar el toque de queda nocturno, y los encierros justificados por la contención de la enfermedad. Pero el manejo de la pandemia ha sido deficiente, a pesar de la vacunación generalizada Chile todavía encabeza el número de enfermos graves por millón de habitantes en el mundo, y la política sanitaria ha sido zigzagueante. La recesión económica es la más profunda desde los nefastos años 80 durante la dictadura.

La derecha política está muy desordenada, temen un castigo electoral severo en las próximas elecciones. Una parte creciente de sus diputados y senadores votaron a favor de los retiros de fondos de AFP. Así salió el tercer retiro. En los pasillos del Congreso se habló públicamente de una acusación constitucional para deponer a Piñera, pero luego los mismos personajes corrieron a decir que no querían deponer a Piñera.

Síndrome del Pato Cojo

Hay que preguntarse frente al tercer retiro ¿Porqué el Tribunal Constitucional, diputados, senadores y la CEP que dio a conocer los resultados de una incomoda encuesta para el gobierno, aún cuando es el más reconocido Think Tank de la derecha, abandonaron a Piñera?  Los mal hablados dirían que las ratas abandonan el barco que se hunde.

Yazna Provoste, la senadora democratacristiana presidenta del Senado, encabezó presurosa el acuerdo con Sebastián Piñera, para rescatar al gobierno de la catástrofe que lo amenaza por la valoración ciudadana en los suelos de su gobierno ilegitimo y con una represión criminal, y la renovada movilización de masas. Sin embargo, considerando el pasado negociador de Sebastián Piñera, el especulador astuto, listo y ególatra, es muy difícil que haga las concesiones necesarias para cogobernar junto con las fuerzas del Senado lideradas por Yasna Provoste. A pesar que sin esa maniobra de unidad nacional el gobierno de Piñera estaría liquidado, desde octubre de 2019 ya es un Pato Cojo y ahora aún más, no se puede esperar mucho de él más allá de las fotos de rigor para las cámaras. Para la oposición burguesa de centroizquierda este puede ser el abrazo del oso que la haga indistinguible del gobierno y profundice su propio colapso.

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