Inicio Editoriales Manifiesto a los trabajadores y la juventud

Manifiesto a los trabajadores y la juventud

575
0
Compartir

Los trabajadores estamos enfrentando al mismo tiempo la pandemia del coronavirus y una depresión económica que ha comenzado a golpear fuertemente nuestras condiciones de vida.

En un hecho sin precedentes un Dictamen de la Dirección del Trabajo ha permitido con la excusa de las cuarentenas suspender del trabajo a miles de trabajadores sin indemnización y sin remuneración. Este mismo criterio se reafirmó el 31 de marzo cuando la cámara de diputados aprobó la mal llamada “Ley de Protección del Empleo” con solo 7 votos en contra. Está claro que pretenden que la crisis la paguen los trabajadores y sus familias.

Mañalich, hace solo un par de semanas seguía hablando de que teníamos el mejor sistema salud del planeta, y que Chile estaba mejor preparado para enfrentar el virus que Italia y otros países.  Sabíamos que no era cierto y ahora estamos chocando con la cruda realidad, un sistema de salud colapsado y enfermos muriendo sin recibir atención médica.

Los países donde se impuso el neoliberalismo los sistemas de salud están debilitados por años de desinversión, privatización encubierta y precarización de los funcionarios del sector salud. Hay que revertir esto y exigir un sistema de salud púbico, universal y gratuito

Frente al desempleo y miseria que están aumentando rápidamente, y que puede llegar a ser peor que en los años 80, la mayoría de las organizaciones sindicales no están dando las respuestas  que los trabajadores necesitan. Por otra parte, los viejos partidos de la izquierda, o el reciente Frente Amplio se han contaminado con el capitalismo neoliberal y se han alineado con el gobierno empresarial de Piñera en temas claves como la mal llamada “Ley de Protección del Empleo”.

Necesitamos dotarnos de una dirección creíble

Los trabajadores necesitamos reagruparnos con demandas y reivindicaciones claras, con una nueva dirección creíble y respetada que tome en cuenta la situación actual de baja sindicalización y también formas nuevas de organización que se han dado los trabajadores. Una nueva dirección es necesaria y urgente.

La idea de organizar un Congreso de Trabajadores para enfrentar juntos la catástrofe que ya está entre nosotros, para defender la Vida, el Empleo, los Salarios y la Seguridad Social, esto es la Salud Pública y las Pensiones; se hace muy necesario.

Frente a la cesantía y el hambre que nos amenazan, necesitamos con urgencia políticas públicas socialistas

Los trabajadores debemos abordar reivindicaciones precisas y preparar un plan de lucha, que entre otras cosas se plantee relanzar el empleo mediante un gran plan nacional de construcción de viviendas y barrios populares, junto con mejorar la infraestructura de Salud, de educación y de esparcimiento.

Derogación de la ley maldita “resguardo del empleo”. Cuarentena con sueldo íntegro. No a los despidos injustificados. Si los empresarios cierran sus empresas debemos exigir la estatización con administración control de lxs trabajadorxs, como es el caso de las líneas aéreas.

Debemos exigir que se garantice un ingreso mensual universal que permita vivir a los cesantes y sus familias. Condonar las deudas hipotecarias, de leasing habitacional y por educación, condonar los créditos de consumo con bancos y multitiendas hasta 70 UF (aprox. 2 millones de pesos), suspender los remates de bienes y viviendas por todo el tiempo que dure la pandemia y la crisis económica.

Debemos pedir que se termine con tantos abusos y exigir que el gobierno congele los cobros de luz, agua, gas y otros consumos básicos para los sectores populares por los próximos tres o cuatro meses o hasta que termine esta crisis.

Rebajar el IVA para los artículos de primera necesidad, como los alimentos y medicamentos. Aumentar todas las pensiones de vejez y enfermedad a un monto igual al ingreso mínimo, y relanzar la lucha para terminar con el sistema de AFP y reemplazarlo por un sistema de reparto solidario.

Debemos garantizar la seguridad al personal de salud, junto con exigir terminar con la precariedad laboral, aumentar las plantas, construir rápidamente infraestructura de emergencia para afrontar la pandemia, rescatar y fortalecer laboratorios y centros de producción de propiedad nacional de vacunas, medicamentos, insumos y especialmente insumos de protección para el personal médico y la población en general.

Hemos visto las primeras explosiones sociales por el hambre en la zona sur de Santiago, fundamentalmente en las comunas de El Bosque y La Pintana, por ahora solo fue un pequeño ensayo, pero probablemente veremos la generalización de estas luchas en el próximo periodo. Tenemos que organizarnos para ayudar a nuestros vecinos en las poblaciones, cada calle o pasaje debe elegir un delegado para conseguir información de lo que necesita cada vecino o familia: comida, medicina, etcétera.

Para que nuestras demandas sean exitosas debemos empezar a coordinar a todos los sectores en lucha, de la forma más amplia posible, para dirigir estas luchas necesitamos que participen las y los trabajadores organizados en sindicatos, pero también aquellos que se han agrupado en Asambleas Comunales, Cabildos territoriales y otras organizaciones sociales en lucha, como las organizaciones que surgieron tras el alzamiento popular y los que sin agruparse hasta ahora se movilizaron siguiendo los llamamientos tras el levantamiento social de octubre de 2019.

Solamente unidos y coordinados podemos vencer, arriba las y los que luchan.

Por un gobierno del pueblo trabajador y la juventud

Fuera Piñera y el gobierno de los empresarios

Socialismo Revolucionario, CIT en Chile.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here