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Organizaciones indígenas y sociales demandan que FAO ponga fin a su alianza con industria de plaguicidas

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Radio del Mar

Recordando a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sus obligaciones de defender los derechos humanos, 430 organizaciones de la sociedad civil y de los pueblos indígenas de 69 países de todo el mundo, pidieron hoy al Consejo de la FAO que cancele la asociación de la agencia con CropLife International, la asociación de la industria que representa a los mayores fabricantes de plaguicidas del mundo.


Antes de la 170ª sesión del Consejo de la FAO, que comienza el 13 de junio, la Red de Acción sobre Plaguicidas (PAN por sus siglas en inglés) presentó a los miembros del Consejo una carta copatrocinada por otras 10 redes mundiales, y en nombre de las 430 organizaciones, instándola a tomar medidas inmediatas en la sesión del Consejo. Esta demanda se basa en las preocupaciones actuales expresadas por la sociedad civil y las organizaciones de pueblos indígenas, y en las recomendaciones hechas por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación durante la 49ª sesión del Consejo de Derechos Humanos: «revisar el acuerdo con CropLife International con miras a las preocupaciones de derechos humanos» y «considerar la posibilidad de ordenar al Director General de la FAO que rescinda el acuerdo».

La carta expresa preocupación por cómo las empresas miembros de CropLife (BASF, Bayer Crop Science, Corteva Agriscience, FMC y Syngenta) han «interferido en la política nacional y ejercen una enorme presión sobre los gobiernos que toman medidas para proteger a las personas y el medio ambiente de los daños de los plaguicidas». Entre los 430 firmantes estuvieron las siguientes organizaciones chilenas: Afzo .Agrupación de Usuarios Prais Oriente, ANTIMAFIA Chile, Asociacion Apicultores Maule Sur, Asociación Biodinámica de Chile, Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI), BioAudita Ltda., Bosque Matilde, CAP Paine, CEC CAC Casablanca, Centro Ecoceanos, CETSUR, Chile Mejor sin Tratados de Libre Comercio, Chile Sin Ecocidio, Chilemiel AG, Colectiva por la defensa de las semillas, Colectivo Cabildos Constituyentes, Colectivo de mujeres, Colectivo Somos Constituyentes Limarí, Colectivo VientoSur, Comité Ambiental Comunal de Casablanca, Comité Ambiental Comunal Paine, Comite Oscar Romero Sicsal Chile, CONFUSAM, Convocatorias Concón, Cooperativa Semilla Austral, Coordinadora Ambiental Valles en Movimiento, Coordinadora Ecológica de Casablanca, Dosel, Encargada de Derechos Humanos de Comunal San Bernardo de COLPROCH, Exige Vivir Sano, Freesouls, Huerta-Escuela Agroecológica Ketrawe Amantu, Huerto Agro Ecológico Antumapu Universidad de Chile, Huerto Funaltun, La Colmena, La Milpa, Movimiento por el Agua y la Tierra (MAT), Movimiento SocioAmbiental Valles en Resistencia, Mujeres Autoconvocadas de Macul, Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), Organización Antroposofica Aurora, Polifen, Proyecto Agroecológico PichiWekén, Red de Acción en Plaguicidas de Chile (RAPAL Chile / PAN Latin America Chile), Red de Acción por los Derechos Ambientales (RADA), Red de Semillas Libres, Slow Food Chile Asociación Gremial, Social Hip-Hop, Sol del Sur, Somos Cerro Blanco y Visionandin.

En octubre de 2020, la FAO firmó una Carta de Intención con CropLife para cooperar en una amplia gama de áreas, como parte de la Estrategia de Participación del Sector Privado de la agencia. «La profundización de la colaboración de la FAO con CropLife International contrarresta directamente cualquier esfuerzo hacia la prohibición progresiva de los plaguicidas altamente peligrosos, según lo recomendado para su consideración por el Consejo de la FAO ya en 2006», dice la carta.

Las organizaciones también subrayaron que la asociación, en vigor durante más de un año y medio, «socava el apoyo de la FAO y varios Estados Miembros a la agroecología, un enfoque que ofrece propuestas viables y sostenibles para generar sistemas alimentarios y agrícolas de base ecológica sin el uso de plaguicidas tóxicos».

La carta señalaba que el propio proceso de diligencia debida de la FAO indica que las empresas involucradas en abusos contra los derechos humanos pueden ser excluidas de posibles socios. Las organizaciones afirman que «el uso de plaguicidas peligrosos es inconsistente con los derechos humanos protegidos por las Naciones Unidas a: la salud, un medio ambiente limpio, saludable y sostenible; condiciones de trabajo seguras; alimentación adecuada ; agua potable limpia, segura y saneamiento; una vida digna; y los derechos de los pueblos indígenas, las mujeres, los niños, los trabajadores, los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales».

Además, un informe titulado «Abordar el conflicto de intereses y la incompatibilidad de la Asociación de la FAO con CropLife International», que detalla la necesidad de poner fin a lo que la sociedad civil y los pueblos indígenas llaman la «Alianza Tóxica» entre la FAO y la industria de plaguicidas, fue presentado al Consejo de la FAO por 11 organizaciones mundiales que encabezan la campaña.

También se presentó a la FAO y a los Estados miembros otro informe titulado «Captura corporativa de la FAO: la influencia cada vez más profunda en la gobernanza alimentaria mundial», con la asociación con CropLife como uno de los estudios de caso, a tiempo para la próxima sesión del Consejo de la FAO, programada entre el 13 al 17 de junio en Roma.

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