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Pandemia y vacunas: la crisis global del Neoliberalismo desde Chile y el destino de la Humanidad

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Marco Gonzalez Pizarro.

Doctor en Ciencias Sociales, Abogado.

 

La tensión entre la mantención de la pandemia y su solución, pone de relieve dos fuerzas en el planeta. Una del todo criminal, semi clandestina, donde confluyen intereses globales tipo Bilderberg o Davos, que pretenden un neo feudalismo en el planeta, un club de grandes corporaciones mercantiles que sometan a las naciones y ejerzan un control político de la clase trabajadora en el mundo.

Por otro lado, un escalón más abajo, se perfila el “control institucional democrático” mundial, bajo la hegemonía de USA desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los mecanismos de este ruedo, están en crisis desde que la administración Trump, a diferencia de los Bush, no pudo mantener la hegemonía geoestratégica mundial de USA basada en el petróleo y el armamentismo.

De allí que una vez derrotado Trump en Siria, Irán, Libia y Venezuela, se activó por las mega corporaciones feudales, la guerra bacteriológica, que sin embargo, ya llega a su fin [1].

Este fin asoma desde el incendio del laboratorio hindú proveedor de insumos de las vacunas Astra Zeneca y Zinovac, que dejó en claro que quienes manejan la guerra bacteriológica en curso, se desesperan, ante la eficacia del desarrollo de inoculaciones para sepultar el CoronaVirus.

La continuidad de la pandemia está bajo amenaza de término. La lucha es ahora contra el tiempo para que las violentas mutaciones del virus, impidan la eficacia global de inoculación y el regreso a la normalidad.

El siguiente Cuadro 1 muestra el mapa de los laboratorios, todos del G7 más Rusia y China, vale decir, los países industrializados del mundo.

Todas las vacunas señaladas, tienen estrategias de alta resolución en casos graves y muy graves, sobre 97%. Por ende, son efectivamente inoculaciones que detienen la gravedad del virus. Mientras que, sobre los casos leves y moderados, actúan con margen superior a 50% de control de inmunidad. Vale decir, las vacunas efectivamente son una solución al virus pandémico, y en pocos meses las naciones podrán volver a la normalidad.

Este retorno a la actividad global sin pandemia, resulta crucial para la humanidad.

La economía mundial ha sido golpeada en extremo por la pandemia, y urge una reorganización profunda para solucionar el hambre y la cesantía quedado a su paso.

Son decenas los sectores de la economía global, que han sufrido pérdidas incalculables, y se deberá promover un sentido de orden estricto para proveer plazas de trabajo y sustento a todos los trabajadores.

Particularmente en Chile, la situación laboral es grave gravísima. La última publicación del INE, en el trimestre móvil desde septiembre a noviembre de 2020, señala que la Tasa de Desocupación y Trabajo a Tiempo Parcial alcanza al 17,3%, mientras que la Tasa de Ocupación Informal alcanza a 26,7% [2]. Ambas suman 44 % de la mano de obra nacional en estas condiciones, sin trabajo o con trabajo precario.

No hay economía que resista esta situación. Objetivamente el capitalismo neoliberal chileno terminó de sucumbir con la pandemia. Lejos de encontrar soluciones, siempre facilistas y mitómanas de los especuladores chilenos en el gobierno (notable es la fingida llamada de Piñera ofreciendo ayuda a Yin Ping, o señalando que estábamos mejor preparados que Italia), sigue la caída en picada del neoliberalismo en el país.

El caso de Chile es paradigmático, pues la pandemia llegó en momentos que el experimento neoliberal tuvo un definitivo revés en octubre de 2019. La pandemia solo interrumpió este proceso, y lo profundizó. El regreso social desde el término de la pandemia, tomará un inusitado poder por efecto de las expectativas de cambio en las masas, después de que la burguesía entregase en noviembre de 2019 la Constitución Política, para detener el Estallido Social.

Por ello, la burguesía chilena está derrotada, sólo asilada en una muy breve capa de especuladores, que han demostrado su total incapacidad para organizar o dirigir moderadamente bien los recursos del país, dando palos de ciego durante toda la pandemia. Además, se ha profundizado definitivamente la corrupción, mientras que los quiebres políticos en la clase dominante, con decenas de candidatos presidenciales, demuestran una fragmentación imposible de solucionar, que evidencias el que los grupos del poder especulador, buscan desesperados una opción para controlar la crisis social en marcha en el país [3].

A su turno, las organizaciones de empresarios, antes con enormes ganas de aparecer en sus pomposos e inútiles encuentros, mantienen en sus dirigencias a especuladores de mercados negros, desde el Estallido Social.

Estas mafias, sin capacidad orgánica (como ayer se pretendieron junto a Friedman y los Chicago Boys) navegan sin rumbo, atrofiando al Estado con la corrupción generalizada, incluso en las fuerzas armadas, dañando del todo a la población y al medioambiente.

La situación del país es caótica, y el orden debe llegar. Ese orden sólo podrá provenir desde el pueblo trabajador, que con estoicismo, heroísmo y trabajo, han mantenido intacta la moral de lucha contra el capital financiero, en el estadio de pandemia.

Pero no será fácil. Los datos de la Fundación SOL, señalan que el 70% de la mano de obra, gana menos que el salario promedio de 570 mil pesos (INE). Datos que los grupúsculos del oasis de las tres comunas, pretenden manejar con refuerzos blindados de la policía en las calles, a cualquier costo, incluso de derechos humanos, para impedir el inevitable retorno de millones de trabajadores al poder político e institucional del país, expresados en el 80% de rechazo al modelo neoliberal en el plebiscito de octubre de 2020.

El proyecto fundacional del nuevo Chile, debe expresar este agotamiento del modelo neoliberal, y derogar su institucionalidad, no sólo nominalmente en un cosmético cambio de constitución política, además ya claramente instrumentalizado por las mafias del neoliberalismo. Se trata de un cambio de fondo, en cuanto al necesario reemplazo de la institucionalidad económica y social del país.

La burguesía sólo busca con desesperación, ganar tiempo para refundir conceptos de su modelo agotado, en esta burda asamblea constitucional.

Pero su pretensión tiene como lecho un lago de aceite hirviendo. Pareciera simple, pero asistimos a aquello descrito en el Capítulo 18 (de 22) del Apocalipsis: ay de esta Babilonia! La que fornicó con los reyes y mercaderes, la que vestida de santa, siendo Satanás, fue víctima de la gran plaga, y nunca más sus mercaderes y mercaderías serán objeto de deseo para el pueblo, porque se hará justicia, y los mercaderes del templo, se lamentarán ahora por toda la eternidad.

Este capítulo se habla expresamente de que el pueblo, debe huir de los reyes y mercaderes que han prostituido todo sentido de bien, y que actualmente están siendo juzgados [4].

Es momento entonces, para la más profunda transformación de la Humanidad, que importa ni más ni menos, que recuperar la paz y la viabilidad de la vida en el planeta. Esta respuesta sólo puede venir desde el pueblo trabajador, como lo anticipó Marx hace 250 años, los sepultureros de la prehistoria de la Humanidad. Nace pues, un nuevo tiempo, la verdadera historia de la Humanidad, la nueva Babilonia, que tendrá su sede en nuestra América morena.

 

Referencias:

[1] Es necesario señalar que además, esta criminal pandemia, pretendió un respiro a la caída en picada de los mercados neoliberales, cuya máxima expresión se generó en marzo de 2020, el último y más feroz coletazo de la crisis financiera mundial de 2008.

Mención aparte se debe hacer de que las guerras convencionales, ya no fueron posibles, ni tampoco se pudieron activar guerras nucleares “preventivas”, por la enorme superioridad de Rusia y China, fuera del club neo feudal neoliberal.

A su turno, las guerras globales, ponen a prueba las reacciones sistémicas para detener la destrucción. El experimento de esta pandemia como eje de control de masas, tampoco resultó útil en definitiva a la oligarquía mundial, que no tiene más remedio que dejar paso a la inoculación del virus pandémico.

[2] https://www.ine.cl/estadisticas/sociales/mercado-laboral/ocupacion-y-desocupacion

https://www.ine.cl/docs/default-source/ocupacion-y-desocupacion/boletines/2020/pa%C3%ADs/bolet%C3%ADn-empleo-nacional-trimestre-m%C3%B3vil-septiembre-octubre-noviembre-2020.pdf?sfvrsn=676e2b43_4

[3] El club político de las dos facciones en el poder desde 1990, Chile Vamos y Nueva Mayoría, ofrece tantos nombres como facciones hay en este ruedo: Kast, Sichel, Matheii, Desbordes, Briones, Lavín, por la ultraderecha; por la derecha de la Nueva Mayoría a su turno, Rincón, Vidal, Muñoz, Maldonado, Narváez. Once candidatos que demuestran la total dispersión y confusión de la burguesía chilena, sin eje en su rumbo.

[4] Señala: “3 Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con la potencia de sus deleites. 4 Y oí otra voz del cielo, que decía: ¡Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas!,

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